Šams al-Dīn Tabrīzī

Y el maestro de Rumí,
el derviche errante Šams al-Dīn Tabrīzī,
escribe:
¿Qué puedo hacer, ¡oh musulmanes!,
pues no me reconozco a mí mismo.
No soy cristiano, ni judío, ni parsi, ni musulmán.
No soy del este, ni del oeste,
ni de la tierra, ni del mar (…).
Mi lugar es el no-lugar, mi señal la no-señal.
No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.
He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno.
Uno busco, uno conozco, uno veo, uno llamo.
Estoy embriagado con la copa del amor,
los dos mundos han desaparecido de mi vida.
No me resta sino danzar y celebrar.
pues no me reconozco a mí mismo.
No soy cristiano, ni judío, ni parsi, ni musulmán.
No soy del este, ni del oeste,
ni de la tierra, ni del mar (…).
Mi lugar es el no-lugar, mi señal la no-señal.
No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.
He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno.
Uno busco, uno conozco, uno veo, uno llamo.
Estoy embriagado con la copa del amor,
los dos mundos han desaparecido de mi vida.
No me resta sino danzar y celebrar.

Etiquetas: Poesía espiritual
4 Comments:
La celebración de la vida contenida en un botón de muestra: un yo pequeñito e inabarcable que sueña.
Besos...
Musa Rella
Gracias por visitarme. Si deseas publicar ese cuadro, si te gusta, permiso concedido.
Estoy recorriendo tu blog y tenés un lindo espacio...con tu permiso sigo el viaje.
UN ABRAZO
Tres musas: qué bonito lo dices.
Safiro en septiembre: gracias. Iré por allí a buscar el cuadro.
Danzar y celebrar......o decir que son lo mismo. (Vos sabés) :)
Bellas palabras, muy sabias.
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